lunes, 10 de junio de 2013

Teatro, la clase es puro teatro


Desde el ámbito sociolingüístico de 4 º de Diversificación hemos trabajado varias secuencias didácticas interrelacionando arte, lengua y literatura.
Uno de los objetivos  de todas estas tareas será rescatarlas a final de curso para que formen parte de los contenidos del periódico de época La Avanzadilla, organizadas según la temática en las secciones correspondientes. En este caso, las críticas artísticas, el manifiesto birlochista-vanguardista o algunas greguerías aparecerán en el apartado de cultura de la gaceta de clase.
Como ya apuntábamos en el título de esta entrada, el truco constante que hemos seguido ha sido el de interpretar papeles según la época en la que nos instaláramos y para irnos ambientando de cara al viaje artístico que iniciábamos desde la Belle Époque hasta la finalización de las vanguardias, necesitábamos transformarnos, en primer lugar, en creadores reunidos alrededor de toda una declaración de intenciones en la que expresar ideas, propósitos o emociones comunes que nos cohesionaran como grupo, imitando algunos de los conocidos manifiestos propios de esta época.
Para ello trabajamos la actividad Tres manifiestos 3 con una intención: leer parte de algunos de estos textos originales, futurismo, dadaísmo y surrealismo, y apoyarlos en imágenes relacionadas con cada movimiento para tratar de entender mejor el espíritu que los caracteriza, fundamentalmente provocador. A continuación, crearíamos nuestro propio movimiento artístico con su correspondiente manifiesto al que complementaríamos con imágenes creadas con Tagxedo, a partir del cual practicaríamos la escritura de un texto instructivo siguiendo los pasos de la tarea denominada Creamos nuestro manifiesto vanguardista. El resumen de todo este proceso se explica en la entrada del blog de clase, Birlochas al viento: Manifiesto birlochista. París,1915. Asimismo, destaco aquí algunos momentos espontáneos e interesantes que surgieron en el aula:

Una vez sumergidos en la lectura y comentarios varios de algunos manifiestos, no dábais crédito a lo que veían y leían vuestros ojos, de hecho habéis llegado a decir: ¡Pero qué paranoia es esto de las vanguardias! Otras birlochas habéis comentado que os recordaban algunos puntos de estos escritos a los románticos con los que ya estuvimos, sobre todo en cuestiones tales como la ruptura de reglas, “el ser antinormas” y mostrarse todos ellos con tanta frecuencia contra la sociedad, contra el arte, contra lo establecido, es decir, contra todo. Uno de vosotros, Manuel, ha preguntado si había alguna relación entre todo esto y algunas tribus urbanas que aparecerán en los siglos XX y XXI como los steampunks, ciberpunks o los mismos punkis (tengo que decir que me ha encantado esta pregunta y la sucesión de aportaciones que hemos hecho entre todos, incluído el comentario de Huse sobre la peli La invención de Hugo).

A continuación, el manifiesto en cuestión:
Pinchando sobre la imagen se va al documento común que hizo el grupo

Por otra parte, aprendimos ya en el segundo trimestre a leer imágenes de una manera muy básica, planos, ángulos, círculo cromático y psicología del color, pero necesaria para saber qué podríamos empezar a  comentar cuando entráramos en las vanguardias artísticas del siglo XX, sobre todo porque preveía la dificultad y el extrañamiento que le iba a producir al grupo el descubrimiento de un arte alejado, en general, del figurativo. Este ejercicio podía servir para romper el  miedo y el silencio que podía sacudirles cuando paseáramos por el expresionismo, el surrealismo, el cubismo, el futurismo o el constructivismo. En el anterior enlace se pueden ver los materiales utilizados y la explicación de la tarea: Miro a mi alrededor y hago clic. Asimismo, en la entrada del blog de clase titulada Empezando a leer imágenes se resume esta primera actividad y se muestran también algunos de los trabajos de los alumnos, a los que uno los del resto de la clase pinchando sobre Resultado de la tarea con IMAG-inación y clic. Extraigo aquí un fragmento de la entrada mencionada:

Parece que ya tenemos bastante claro por lo que hemos estado comentando en el aula que no sólo se lee la palabra escrita, sino que también las imágenes guardan sus secretos y pueden ser leídas.
¿Y por qué en este momento es importante que tratemos esto? Esta fue la pregunta que hicisteis en clase algunos de vosotros y a la que intentamos responder para que entendiéramos la necesidad de conocer algunos elementos básicos en lo que se entiende como la semántica de la imagen
Nos encontramos en un momento del proyecto que llevamos entre manos en el que enseguida vamos a viajar al París de los años 20, al barrio de Montparnasse y nos esperan muchos artistas a los que conocer. Es por eso que, antes de adentrarnos en las vanguardias artísticas del siglo XX y transformarnos en críticos de arte para nuestra publicación de La Avanzadilla, así como en artistas, vamos a recordar qué mensajes nos pueden transmitir las imágenes según los tipos de planos y ángulos de visión que presentan, así como las emociones y sensaciones que también nos pueden comunicar éstas a partir del uso del color.

Nuestro rol a lo largo de todo el proceso anterior: disfrazarnos de Cartier – Bresson, observar a nuestro alrededor, crear incluso una escenografía y disparar con la cámara. A falta de Leica, buenos son los móviles ;-)


Seguidamente, nos movimos entre París y Zurich, porque queríamos conocer a “esos raros” de los dadaístas y surrealistas que se reunían en el Café de Flore y el Cabaret Voltaire. Entrábamos de lleno en las vanguardias y estuvimos Artisteando. Como se puede comprobar en el anterior enlace: escuchamos  música dadá; vimos las primeras obras de arte pertenecientes a los distintos ismos; comentamos un fragmento de la película Berlín, sinfonía de una ciudad con la intención de que dedujeran el ismo al que se podría adscribir (constructivismo); discutimos a partir de ciertas obras de Rodchenko sobre el plagio, la copia  o la recreación artística para llegar a adoptar, finalmente, nuestro nuevo rol: ser críticos de arte a partir de la tarea Miro un cuadro y hago…una crítica.
Enlazo la entrada al blog bautizada como Galería de arte donde se puede escuchar y ver el trabajo de algunos de los alumnos y destaco aquí un fragmento de la misma en el que se ve el guión que seguimos para escribir unos breves y sencillos textos expositivo-argumentativos en Google Drive (documento compartido de Huse Semlali) que fueron grabados posteriormente en Fotobabble:

El guión básico que hemos seguido ha sido el siguiente:
1.       Descripción y composición:
·         descripción de la escena (personajes, objetos…)
·         composición (planos, ángulos, colores y sus posibles significados, profundidad, línea del horizonte…)
·         tema
2.       Identificación de:
·         autor
·         título, que le pondríamos nosotros finalmente en función de lo que nos transmitiera el cuadro en general.


Todo este recorrido culminó en una tarea que estaba programada dentro de nuestro proyecto Entre guerras y paz, concretamente en el apartado de historia en minúscula dedicado a  los felices años 20 y con la que quisimos despedirnos de esta efervescente época divirtiéndonos, para recordar al mismo tiempo a algunos de los artistas o personajes que habíamos conocido y que nos habían llamado la atención por la razón que fuera. Fue una manera de anclar lo aprendido y retomando la metáfora del teatro, se trataba de meternos literalmente en el escenario, los cuadros o la película elegida, sin demasiada parafernalia escénica, de forma muy sencilla, incluso simbólica. De nuevo se puede ver el resumen en la bitácora de las birlochas: ¡Viva el nuevo siglo!
Quizás los vídeos resultantes son lo más vistoso del proceso, pero no menos interesante desde el punto de vista didáctico fueron los momentos previos: la elección de la obra, personaje, pintor, música etc que íbamos a representar y el porqué, además de los ensayos, la sesión de fotos en clase…y las risas. 


En definitiva, la clase se convirtió en puro teatro, aplicando humildemente algo que nos nos hace innovadores, sino clásicos, esto es, intentando practicar, en la medida de lo posible, la anagnóresis o reconocimiento que ya apuntaba Aristóteles en su Arte Poética en relación al género dramático: que el alumnado descubra algo de su identidad y de su entorno, algo que había estado oculto hasta ese momento. Dicho descubrimiento los podía ayudar, además, a hacerse una idea más exacta de sí mismos y de su contexto.
Para no alargar más esta representación, no entraremos a desarrollar el arte literario y su atrezzo, que es posible que dejemos para otra función. Se apagan los focos. Se baja el telón.